Nunca una operación de cirugía hizo tanto daño. Belén es feísta por devoción. Ella era guapa, pero entró al quirófano diciendo que, por favor, la dejaran lo más parecida a un teleñeco posible. Seguro que antes, cuando podía reírse sin que se le desplazaran las cejas hacia los lados, no era ni hortera ni maleducada ni nada. Pero por el feísmo, lo que haga falta.lunes 24 de septiembre de 2007
Belén Esteban
Nunca una operación de cirugía hizo tanto daño. Belén es feísta por devoción. Ella era guapa, pero entró al quirófano diciendo que, por favor, la dejaran lo más parecida a un teleñeco posible. Seguro que antes, cuando podía reírse sin que se le desplazaran las cejas hacia los lados, no era ni hortera ni maleducada ni nada. Pero por el feísmo, lo que haga falta.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentarios:
Yo no lo hubiera explicado mejor...
Publicar un comentario en la entrada