lunes 24 de septiembre de 2007

Belén Esteban

Nunca una operación de cirugía hizo tanto daño. Belén es feísta por devoción. Ella era guapa, pero entró al quirófano diciendo que, por favor, la dejaran lo más parecida a un teleñeco posible. Seguro que antes, cuando podía reírse sin que se le desplazaran las cejas hacia los lados, no era ni hortera ni maleducada ni nada. Pero por el feísmo, lo que haga falta.

1 comentarios:

aimaro dijo...

Yo no lo hubiera explicado mejor...